Corpoboyacá fortalece la articulación interinstitucional para la investigación y conservación de la Alondra Cornuda en Boyacá

Redacción: Lorena Carolina Quintana Fotografía: Claudia Rivera - Ecosistemas
Corpoboyacá con el apoyo de la administración municipal de Toca y la UPTC, han desarrollado en los últimos años acciones para la formulación e implementación del Plan de Conservación de la especie Alondra Cornuda (Eremophila alpestris peregrina) en el municipio de Toca, ave endémica de Colombia, que actualmente se encuentra en peligro de extinción.
En el último trimestre del año, se han generado alianzas con el propósito de articular y aunar esfuerzos entre Corpoboyacá, el Instituto Alexander von Humboldt, el municipio de Toca, la Asociación Bogotana de Ornitología ABO, los investigadores comunitarios del programa «bosques, comunidades y aves», Usochicamocha, la Fundación Vida Silvestre y la comunidad local, para avanzar en acciones para su protección especialmente en el Embalse la Copa, lugar que constituye el hábitat más importante para la especie en el país.
Un gran aporte para esta alianza, fue realizado por el proyecto denominado ‘Caracterización genética de la subespecie amenazada de extinción alondra cornuda peregrina, único representante de la familia Alaudidae en Suramérica’, presentado por científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona, el CSIC (España) y el Instituto Alexander von Humboldt (Colombia); estudio que permitirá generar información importante sobre la especie, su biología, estado poblacional y particularidades evolutivas de esta ave, lo que servirá como insumo para gestionar y fortalecer la conservación a partir de la articulación y participación de los actores en el territorio desde sus diferentes roles.
Esta investigación de importancia para la ciencia, permitirá determinar si la alondra cornuda Colombiana se trata de una nueva especie, a partir metodologías moleculares para caracterizar genéticamente a la población. Los datos de campo también aportarán información sobre el estado de conservación del hábitat y la población que permitirá a UICN asignarle un estatus adecuado de amenaza de la especie, según manifestó la bióloga María Clara Díaz, bióloga de la Fundación Vida Silvestre y estudiante de la Universidad Autónoma de Barcelona.
El investigador español Jesús García González, del Instituto de Investigación de Ciudad Real (IDR-ICR), un centro integrado por el CSIC, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, destacó la singularidad biológica de la Alondra Cornuda, “esta es la única subespecie de Alondra que existe en América y, además, está muy aislada de otras poblaciones que se encuentran a miles de kilómetros. Como científico, mi labor es generar conocimiento útil y llenar los vacíos sobre la especie, especialmente en su genética, que aún no ha sido estudiada a nivel global”.
El investigador Iván Darío Valencia, de la ABO, resaltó el valor ecológico del Embalse La Copa como hábitat esencial, “la Alondra es muy especial porque habita sitios abiertos y de vegetación baja. Está muy amenazada en Colombia y solo se encuentra en unos pocos sitios, siendo el más importante el Embalse La Copa. Cuando la gente la ve, se enamora de ella, y eso hace aún más urgente proteger su hábitat”.
Valencia recordó que la conservación solo será efectiva si existe articulación entre Boyacá, Cundinamarca y Bogotá, territorios donde aún sobreviven pequeñas poblaciones interdependientes.
El papel de los investigadores comunitarios de Toca fue especialmente destacado.
Jeffer Ochoa, integrante del proceso, compartió su experiencia, “soy del municipio de Toca, investigador comunitario. Este proceso me motiva mucho porque la Alondra Cornuda es parte de nuestra identidad. Quiero seguir aprendiendo y aprovechar herramientas para mejorar el monitoreo. Siento la responsabilidad de ayudar a conservarla porque esta ave hace parte de mi pueblo”.
Desde Corpoboyacá, la bióloga Claudia Rivera, profesional especializada, responsable de la línea temática de conservación de especies amenazadas, de la Subdirección de Ecosistemas de Corpoboyacá, destacó la importancia del trabajo conjunto, “llevamos más de cinco años trabajando en el Embalse la Copa, para conocer y conservar a la Alondra, en un trabajo muy valioso que se ha generado gracias al liderazgo de las comunidades locales y los Investigadores Comunitarios, con quienes hemos realizado monitoreo de la especie desde el año 2021; esta subespecie es única por sus características ecológicas y biológicas, y su estado de conservación actual, es preocupante debido a la trasformación del hábitat que requiere y sus condiciones ecológicas. Por eso es tan valioso unir esfuerzos técnicos, académicos y comunitarios para avanzar en su protección”.
Corpoboyacá reafirma su compromiso con la protección de la biodiversidad y continuará impulsando estrategias, investigaciones y alianzas que permitan asegurar la supervivencia de esta especie emblemática y de los ecosistemas altoandinos donde habita.
Los integrantes de la alianza han avanzado en varias mesas de trabajo presenciales y virtuales, así como en salidas de campo en Embalse La Copa y el municipio de Toca, con el fin de recopilar información relevante para complementar el monitoreo y conservación de la especie. Este ejercicio permitió integrar conocimiento académico, técnico y comunitario.
Adicionalmente, se generó un documento técnico conjunto en donde las entidades académicas expertas en la especie plasmaron recomendaciones de manejo para conservar a la Alondra, documento que sirvió de insumo para que Corpoboyacá adelante gestión ante Usochicamocha, como administrador del Embalse, algunas acciones urgentes para su protección.
Audio-> Iván Darío Valencia, Asociación Bogotana de Ornitología:
Audio-> Jesús García, científico de España:
Audio-> Jeffer Ochoa, investigador comunitario de Toca:
Audio-> Claudia Rivera, Sega:
Audio-> María Clara Díaz, Fundación Vida Silvestre:

