Corpoboyacá promueve la protección de la Alondra cornuda, especie emblemática del municipio de Toca

Redacción: Claudia Rivera, Ingrid Pineda y Lorena Quintana Fotografía: Claudia Rivera
Corpoboyacá inicia un proceso de articulación entre dos estrategias:
1. La campaña de recolección de plaguicidas y manejo de residuos peligrosos ‘Siembra Vida, protege el Campo’ y,
2. La implementación de planes de conservación de especies amenazadas de Aves del proyecto ‘Conservación de fauna y flora’.
Teniendo en cuenta que hay especies de aves en categoría de amenaza que usan hábitats cercanos a cultivos de papa y cebolla, especialmente en municipios como Toca, Siachoque, Tota y Aquitania, donde el uso desmedido de agroquímicos y la falta de disposición adecuada de residuos, afecta la supervivencia de estas especies, los profesionales de estos dos proyectos han unido esfuerzos para que biólogos de Corpoboyacá acompañen las jornadas de recolección de envases y residuos pos consumo en estos municipios, para hacer contacto directo con los productores, realizando capacitación sobre la presencia de estas aves y sobre las acciones que ellos pueden aportar para promover su conservación.
“Con este voz a voz y contacto directo con los productores agropecuarios de papa y cebolla, esperamos poder encontrar aliados para la conservación de las aves y motivarlos para que continúen con está bonita labor de hacer un buen uso de agroquímicos y una buena disposición de los residuos generados por las actividades agrícolas”, manifestó el ingeniero Luis Miguel Viasus, profesional de la Subdirección de Ecosistemas y Gestión Ambiental.
Estas acciones aportan a la conservación de especies como la Alondra cornuda (Eremophila alpestris), la cual es considerada una de las aves más representativas y vulnerables a la extinción, cuya población más importante se encuentra en zonas asociadas al Embalse La Copa en Toca y Siachoque, pero que también se observa en municipios como Aquitania, en zonas agrícolas de cultivos de papa y cebolla.
Asimismo, se aporta a la conservación de Cistothorus apolinari (Cucarachero de pantano) y Rallus semiplumbeus (Rascón andino), catalogados en peligro (EN); Oxyura ferruginea (Pato andino), clasificado como vulnerable (VU); y Porphyrio melanops (Tingua pico verde), clasificada como vulnerable (VU), especies amenazadas que dependen de la conservación de los humedales altoandinos.
“Estas especies hacen parte de las especies de aves acuáticas y semiacuáticas registradas en el Lago de Tota, uno de los ecosistemas estratégicos más importantes para la conservación de la biodiversidad en Boyacá. La protección de sus hábitats, junto con el uso responsable de agroquímicos y la adecuada disposición de los residuos generados por las actividades agrícolas, contribuye significativamente a garantizar la supervivencia de estas especies y la conservación de los humedales de la región”, puntualizó la bióloga Claudia Rivera.
Audio-> Ing. Luis Miguel Viasus, equipo RESPEL:
Audio-> Claudia Rivera, bióloga: